Parece imposible que puedas tener en cuenta todas las variables a seguir desde que un usuario entra en la web hasta su conversión.

Y no sólo las variables porque además debes considerar también a  los distintos usuarios que te visitan,  sus  necesidades y los  diferentes estadios de acercamiento  en que se encuentran  y  sumarle los productos y servicios que llegues  a ofrecer.

Para estructurar todo esto, puedes aplicar los siete ejes de la persuabilidad y  será mucho más fácil  si lo haces en forma de pregunta:

  • Posicionamiento claro.  ¿Transmites el posicionamiento y la personalidad de marca de manera idónea? ¿Consigues transmitir adecuadamente tu propuesta de valor? ¿Sabes comunicar tu diferencia con otros competidores?
  • Credibilidad y confianza. ¿Generas suficiente credibilidad en tus usuarios? ¿Les das la suficiente confianza?
  • Arquitectura de la persuasión. ¿La navegación en tu web facilita la conversión? ¿Tiene la suficiente linealidad para llevar al usuario allí donde quieres llevarlo?
  • Contenidos que convierten. ¿Tienes contenidos, funcionalidades y servicios que apoyen adecuadamente el proceso de compra y contribuyan a persuadir a tus usuarios?
  • Copys seductores. ¿Escribes para la web? ¿Y lo haces para conectar con tus usuarios con un lenguaje empático, cercano y persuasivo? ¿Tus mensajes son suficientemente relevantes?
  • Llamada a la acción. ¿Tus llamadas a la acción son lo suficientemente visibles y claras para guiar al usuario en todo el proceso?
  • Sensación de urgencia. ¿Generas presión y sensación de urgencias en el usuario?

Los expertos recomiendan seguir modelos de marketing que entiendan la importancia de la experiencia de uso en aplicativos digitales,  con alto conocimiento de persuasión y de generación de presión positiva en el cliente, compresión de los detonantes racionales y emocionales de los potenciales clientes y sobre todo un instinto nato en el arte de vender.

Gracias por compartirlo en redes sociales.