Si tu negocio es un comercio y únicamente llevas un control de facturación, no estás controlando  los datos de tu margen.  Al principio quieres resolver la parte de ventas y buscas un software que te ayude a hacer tickets, control de caja y estadística de facturación.

Con el tiempo te das cuenta que esto no es suficiente, ya que tu actividad consiste en comprar, almacenar y luego vender a un precio mayor  y si no revisas los  costes, difícilmente vas a poder llevar un control de la rentabilidad y de la ventas.

Hay una serie de ratios e indicadores que te van a ir señalando si estás comprando bien, si no estás estirando demasiado los plazos de pago o cobro, si no estás incurriendo en una serie de riesgos que te puedan comprometer, etc.

Al principio entiendes como control contable y financiero,  el cumplimiento de una serie de obligaciones legales e impositivas de una presentación de cuentas anual y por eso  básicamente interpretas los registros económicos desde el punto de vista de  la obligación de rendir cuentas a un tercero.

Luego te vas planteando otras cosas: si no corres riesgos financieros, si estás pagando bien a tus proveedores, si tus ingresos se mantienen en el tiempo, etc.

En el mercado encontrarás programas en la nube que suman contabilidad  y facturación en un mismo producto como: Sage One o Factura Directa, Anfix y ContaPro y OfiPro de facturación +contabilidad,  entre otros.

Como mínimo necesitas generar un balance de situación, llevar la cuenta de pérdidas y ganancias y el diario mayor. También es importante que con el programa puedas exportar la información a PDF o a Excel. Si es un software en la nube debería ofrecerte también un backup automático e informes de efectos pendientes por cliente, proveedor y fecha.

Otros productos específicos en formato físico son: Contaplus de Sage, ERP One de A3, Contabilidad práctica de EBP y para proyectos más ambiciosos Speedy Coda 64 de Datisa.

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