Con la vida tan acelerada como vivimos muchas personas, incluyéndome, no tenemos tiempo a veces ni para hablar con los vecinos, y agarramos a cualquier persona de psicólogo. En mi caso me paso con un cerrajero, es una anécdota muy graciosa al día de hoy pero en aquel momento fue cuando me di cuenta de que mi vida estaba demasiado acelerada y no sabía lo que hacía, esa simplemente un robot, y en un descuido me pasó esto:

Un día jueves y después de una semana dura en lo laboral y familiar, en lo laboral porque no llegaba con los tiempos para presentar un nuevo proyecto (soy arquitecto) del cual dependía mi futuro económico y en lo familiar porque me enteré de que mi hijo había descendido las notas en el colegio. Era uno de esos día en que quieres irte del trabajo pero quieres quedarte a terminar el proyecto, en esa disconformidad con migo mismo decidí ir a casa una hora más tarde, lo que en el trayecto tuve que lidiar con el peor tráfico que en mucho tiempo no veía, luego de insultos, bocinas, malos ratos y una hora cincuenta minutos de retraso llegué a mi hogar. Estaciono el auto, me bajo para descargar mis cosas del baúl el cual abro con la llave, descargo mi maleta y algunos papeles y los llevo dentro de casa, saludo a mi esposa y mis hijos y pienso en ir a sacar un papel que me quedo en el asiento delantero, cuando quiero abrir la puerta estaba cerrada con llave, la comencé a buscar desesperadamente por todos lado, bolsillos, debajo del auto, dentro de casa sin éxito. Luego de una hora y media de búsqueda y ya decidido a solicitar  ayuda profesional, busco en internet cerrajero barato Zaragoza. A los 30 minutos llega el cerrajero a mi domicilio y le explico lo sucedido, que he perdido las llaves del coche y el buen hombre me escuchó más de veinte minutos, cuando yo me calmé, cierra el baúl y me dice –cálmese amigo, sus llaves las dejo puestas en el baúl- unos cuantos billetes por sus honorarios de por medio y todo volvió a la normalidad”.

Todavía tengo vergüenza de aquel episodio, pero desde ese día aprendí a tranquilizarme y si no puedo terminar hoy seguramente tendré un mañana para seguir.

Fuente: Cerrajeros Zaragoza